La plomería es ese elemento esencial que pocos nos detenemos a observar y cuidar. Pero es la razón por la cual tenemos agua para bañarnos, para lavarnos los dientes, los trastes e incluso para echar a andar nuestra lavadora.

Por eso es muy importante proteger y cuidar nuestra plomería para evitar que nos quedemos sin el vital líquido por causa de goteras, tuberías rotas, inodoros obstruidos o una regadera dañada.

No viertas grasas o aceites de cocina en el fregadero de la cocina. Las grasas líquidas pueden solidificarse en las tuberías y crear obstrucciones.

Repara los grifos que gotean y los inodoros con fugas. Un grifo que gotea a una velocidad de una gota por segundo desperdicia más agua de lo que crees, por lo cual tus facturas van a llegar carísimas.

Trata de no tirar artículos de basura en los inodoros, como productos de higiene femenina, pañuelos faciales, toallitas húmedas o toallas de papel, ya que no se disuelven y pueden obstruir las líneas.

Los líquidos que van por el desagüe deben girar a un ritmo rápido. Al dejar salir el agua, no debe drenar lentamente, gorgotear o burbujear.

Ventajas:

Menos reparaciones y falta de agua

Mayor ahorro de energía

Costos de reparación más bajos

Llama a Avendaño Plomerías y Caños y pregunta por sus servicios de mantenimiento de tuberías de agua potable.